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martes, 29 de abril de 2008

Defensa de la fisiología sin excepciones


¿qué es la vida?
Esta es la cuestión, para algunos la vida es simplemente un asunto fisiológico: respirar, un corazón que late, sangre fluyendo por las venas, etc. Para la gente que piensa así, la defensa de la vida es algo muy definido, salvar a toda costa lo más que se pueda de un cuerpo fisiológico, prohibir sin excepciones la eutanasia y el aborto. Esto se vuelve un dogma muy cómodo y como todo dogma es imposible de verse desde dentro, el dogma solo lo vemos quienes no pensamos así, desde dentro, esa idea dogmática luce como cosa lógica, obvia e inobjetable.

la tierra es el centro del universo, inobjetable en su momento. La tierra es plana, inobjetable en su momento, la defensa de la vida sin excepciones, inobjetable en este momento.

El problema no está en la defensa de la vida, creo que todos estamos de acuerdo en ello, lo cuestionable es que al decir sin excepciones se vuelve una ley ciega y autoritaria incapaz de analizar situaciones particulares, aplicándose sin importar si beneficia o afecta alguien.

Pero la vida no es solo la fisiología de un cuerpo sino fundamentalmente lo que haces con el, es decir, la vida familiar, la vida personal, la vida social, la felicidad o la infelicidad que logres. Esa vida es la que valoramos, si vale la pena que el cuerpo "funcione" es por eso, ¿de que me sirve estar respirando con respirador artificial pero sin actividad cerebral alguna?. Personalmente he pedido ya a mis hermanos y amigos que si me llega a ocurrir algo así, me concedan un último gran favor: que tengan la generosidad de desconectarme. De esa vida no hablan los defensores de la fisiología sin excepciones, no les importa la calidad de vida de la madre ni del niño, ni un ser humano que quiere tener la posibilidad de una muerte digna, solo les importa su dogma.

La cruzada ciega de la defensa de la vida sin excepciones es un fruto lógico de una sociedad que conjura a la muerte como si fuera algo malo, la medicina ha avanzado tanto que la muerte deja de verse como un acto natural y pasa a ser una falta de conocimiento técnico. Lamentablemente, desde esta visión, la muerte se ha vuelto selectiva ya que vivir o morir no depende de "la voluntad de Dios" sino del acceso que tengas a la tecnología y todos sabemos que eso es cuestión de dinero. Tal como leí esta mañana en un grafitti: todas abortamos, las ricas van a Miami y las pobres a la tumba.

Y es verdad, sean legales o no, los abortos se dan, la supuesta defensa de la vida tal como lo plantea la Queirolo es cosmética, no busca el bien del otro ya sean los niños por nacer o las madres, solo tranquiliza su propia conciencia y la de la gente que la apoya, remplaza con un dogma curuchupa una discusión que debería ser mucho más compleja.

Hoy ya es ilegal el aborto en este país y la ley no ha solucionado el problema, todo lo contrario lo empeora, ya que orilla a miles de mujeres a recurrir a insalubres clínicas clandestinas o peor aún, a tratar de sacarse el feto de cualquier manera y a cualquier costo incluso el de su vida. Pero por si el panorama ya no fuera lo suficientemente tétrico, con la ley "sin excepciones" de Queirolo ni siquiera podrán efectuarse los abortos o legrados terapéuticos, en otras palabras, un médico no podrá salvar la vida de una madre con embarazo extra uterino porque sería ilegal hacerlo. Entonces, muchas mujeres morirán con un feto descompuesto dentro de su cuerpo.

En resumen, la supuesta defensa de la vida sin excepción terminará matando a más gente de la que salva, así que espero que Doña Rosana Queirolo pueda aguantar todas esas muertes en su conciencia. Pero la conciencia de Queirolo le corresponde a Queirolo, y ¿que tal la suya?, ¿aguantará usted todas esas muertes en su conciencia? o ¿Piensa hacer algo al respecto?.

Andrés Chiliquinga

lunes, 14 de abril de 2008

Sobremesa

BUSQUEDAS INÚTILES

¿Por qué existimos? ¿De dónde vengo? ¿Qué es la vida? ¿Qué pasa después de la muerte? La búsqueda de respuestas existenciales desde tiempos primitivos, nos ha llevado a un largo peregrinaje por argumentos desde Dios, hasta la filosofía o la ciencia, que finalmente cumplen el papel de explicar lo inexplicable bajo conceptos de duración limitada. Lo que hoy llamamos mito, en alguna época pudo ser considerada una verdad absoluta. Que más da si es el Budismo Zen, La Metafísica, o Matrix, la que nos provee del andamiaje interior necesario para dar sentido a nuestra vida, todos prestan el mismo servicio: justificarnos como seres racionales, y proporcionar una agradable sensación de pertenencia a un grupo determinado. Después de todo el gran supermercado de conceptos tiene variedad para todos los gustos, ajustables a la medida del usuario y cada vez son más novedosos y sofisticados, pero curiosamente todos traen la misma advertencia: “úsese con fé”. Como todo producto de consumo masivo; se gastan y terminan desechándose para reciclarse algunos como tradición, leyenda, folklore o ficción.
Sobrevivimos gracias al instinto. Nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos igual que el resto de seres irracionales, que no se han dado la molestia de pensar en estas cosas. ¿A dónde nos llevan los cuestionamientos, la sed de sabiduría? No hemos explicado la vida, ni hemos evitado la muerte. Inventamos la rueda, las carrozas, los motores, los aviones, los cohetes, y las mismas preguntas continúan sin respuesta.


Duda (fragmento)



Y cuando aún caminaba sobre el agua,
derribaste al pastor de una pedrada,
fue certero tu intento homicida,
murió un dios y nació un ciudadano,
han huido las ovejas rebaño.

Atrapada he quedado, lo has logrado,
en tus crípticos lenguajes de iniciados,
de famélicos conceptos coherentes,
fiel devota de un destino que no existe,
arrinconada entre liturgias y chakanas.

Sor Rita de San Marcos